Mercado Eléctrico: regulación no logra adaptarse aún a la nueva realidad del mercado

Columna, Vannia Toro

A menudo, los avances tecnológicos e interacciones entre los agentes de los mercados avanzan a una velocidad mayor que la regulación, la cual debe inevitablemente adaptarse a las nuevas realidades. El mercado eléctrico se encuentra en presencia de este fenómeno, en particular con la liberación de los clientes consumidores de energía, los cuales atendiendo a las señales inequívocas de precios, han revolucionado las lógicas de comercialización de la compra-venta de energía con las empresas generadoras, provocando una catarsis en la industria que ha tenido que modificar los sistemas de tarificación y facturación.

Este nuevo escenario ha motivando la aparición de nuevos actores, principalmente asesores (Brokers), que buscan las mejores condiciones de precios para los clientes de mediana y pequeña escala, provocando así un segundo efecto en el mercado de la generación, el cual ha tenido que responder a estas nuevas condiciones, dejando de lado acuerdos de largo plazo con las distribuidoras – y por volúmenes de energía relevantes, para atender los consumos de dichos clientes- para pasar a un mercado de corto plazo, y de menores volúmenes contratados directamente con cada  cliente.

Por su parte el segmento de la distribución, que actualmente se encuentra en un proceso de reforma regulatoria, se ha visto igualmente impactado por esta migración de clientes desde el mercado regulado al mercado libre, haciendo ver una nueva arista de discusión en cuanto al verdadero rol que deben cumplir estas empresas monopólicas en relación al servicio que prestan a los clientes, eventualmente limitándola únicamente a la implementación y operación de las redes de distribución, poniendo como foco de la discusión la inclusión formal de un nuevo agente denominado “comercializador de energía”.  Este último tiene como objetivo ser el intermediario entre el cliente final y el suministrador de energía, transferido los beneficios de la compra – venta de energía desde un mercado mayorista a los usuarios finales.

La inercia del sector de distribución data desde la época de los 80, en la cual se creó su regulación, que evidentemente responde a una realidad distinta y que no está correctamente ajustada para esta revolución. En particular, los clientes pioneros en ingresar a este nuevo mercado han visto algunas dificultades en los sistemas de facturación y mecanismos de traspasos de cargos, que no fueron diseñados pensando en este nuevo escenario, generándose así algunas distorsiones. Un caso particular de esto es el cobro por Potencia Remanente, el cual corresponde a la potencia de hora punta asignada al cliente por los meses fuera de punta (octubre y marzo). Al respecto, el 9 de septiembre, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, SEC, instruyó la inaplicabilidad de dicho cargo por parte de la empresa distribuidora a los clientes que migran al régimen libre, mejorando la operatoria de facturación del cliente, haciendo consistente la asignación de costos entre los actores (distribuidor y suministrador), y con ello eliminando cobros irregulares. Este dictamen significó la eliminación de una de las barreras de entrada para los clientes que apuestan por participar de esta nueva lógica de suministro energético.

Columnista: Vannia Toro, Gerenta de Regulación y Mercado de EMOAC, Ingeniero Civil Eléctrico de la Universidad de Chile, ligada hace más de 5 años a la academia. Se desempeñó en diversos cargos asociados a transferencias económicas, planificación y desarrollo del sistema eléctrico en el Coordinador Eléctrico Nacional.

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